Sobre el Honor Teutónico…

“Y sólo hay una pasión que puede liberar esta fuerza acumulada: su pasión por el honor. Para que el hombre del norte se vea afectado por esto o aquello en lo que se encuentra depende de algo que ha sucedido, algo pasado y algo a futuro, un evento que le ha sucedido a él mismo o a su antepasado, y un evento que debe suceder para la mejora de sí mismo y sus descendientes. No vive el momento: usa el momento para calcular: ¿cómo puede servirlo para alcanzar su objetivo…? “

(Extracto del libro “La Cultura de los Teutones”, de Vilhelm Gronbech)

Vilhelm Gronbech

FUENTE: https://twitter.com/TeutonicTom/status/1188675059759702016

Per Aspera Ad Astra

Amigos europeos; tenéis que hacer sacrificios y trabajar duro para mantener lo bueno de la vida, en vuestra tierra y cultura y también en vuestro cuerpo y mente. La tradición-religión de nuestros antepasados era un sistema para lograr esto, un sistema que había sido creado hace cientos de miles de años, y que había sido perfeccionado y mejorado siempre para lograr un efecto óptimo.

Cuando los neandertales europeos (es decir, los europeos originales) comenzaron a mezclarse con (el africano) homo sapiens, desde hará unos 100.000 años y en adelante, la necesidad de un sistema tal creció dramáticamente, incluso aunque la mezcla en aquella época ocurría muy raramente y en un grado mínimo. Los efectos adversos de esta mezcla de especies fueron muchos, significativos y dramáticos. Lo que había sido un paseo constante cuesta arriba se convirtió en una peligrosa escalada por el costado de un acantilado – y cuando el hombre europeo perdió el agarre cayó, lejos y mucho tiempo.

Damas y caballeros de Europa: es de la mayor importancia que acabemos con nuestra caída y comencemos a trepar de nuevo, colectivamente. Arrojad la religión judía – el cristianismo – al abismo, allí donde pertenece, ¡y reclamad vuestra herencia europea!.

Caer podría ser más fácil y cómodo por ahora, pero a no ser que comencéis a escalar, pronto golpearéis el suelo – y puedo aseguraros de que esto no será agradable.

Deseo dedicar este post a la memoria del guerrero noruego innombrado y sin armadura  (es decir, pagano), que blandía un hacha, y que según las fuentes anglosajonas mató a 40 cristianos en el puente de Stamford en el año 1066. El está todavía seguramente entre nosotros hoy día. Los héroes nunca mueren. Sólo cambian de cuerpos.

La Batalla del Puente de Stamford

HailaR WôðanaR!

FUENTE: https://hermandadpagana.wordpress.com/2014/06/14/per-aspera-ad-astra/

Metempsicosis

Como se explica aquí y aquí, nuestros ancestros creían en la reencarnación y en la vida eterna del hombre honorable. No había “castigo” para los malos ni más recompensa para los buenos que el renacimiento -aquí en la tierra, dentro de la familia.

Lo que ellos creían era que al morir vuestro cuerpo se iba a Hel (“oculto”), es decir la tumba o el túmulo mortuorio. Era un lugar frío, húmedo y oscuro, pero en realidad no era más que un nombre que se le daba a la tumba. Nuestros cuerpos muertos regresan a la tierra, tan simple como eso. Vuestra mente (que los judeocristianos llaman “alma”) era enviada al cielo para que el fuego del sol la purificase. Y al igual que con Hel, no había ‘castigos’ ni ‘sufrimiento’ involucrados. Sólo había que dejar que la fuerza purgadora del fuego removiese las partes negativas para que no regresaran junto con vosotros al renacer en un nuevo cuerpo.

La cantidad de ‘vosotros’ que renacería era la misma cantidad que quedaría después de que el fuego hubiera removido lo malo. Así pues, por decirlo de alguna forma, quien fuese verdaderamente honorable podría renacer ‘por completo’. Otros renacían con sólo pequeños fragmentos de su mente, y otros -los malvados-, por supuesto, eran simplemente eliminados. Dejaban de ser, dejaban de existir. Pasaban al olvido.

Los muertos más honorables eran enterrados en tumbas hermosas, y cuando los niños alcanzaban una edad suficiente, podían elegir como quién querían renacer. Cuanto más honor tenía la persona muerta, más niños estarían deseosos de renacer como ella.

Al morir, a menudo los hombres decidían llevarse a la tumba sus posesiones más valiosas, para asegurarse de que las tendrían en la próxima vida -y probablemente también para intentar persuadir a los niños a renacer como ellos si no bastaba con su honor. Así que cuanto más honor y más riqueza tuviera una persona muerta, mayor era la probabilidad de que un niño la eligiese para renacer como ella.

Si un muerto jamás era elegido por un niño, jamás renacería. Por lo que no era suficiente con el honor por sí solo: el muerto que era honorable además necesitaba ser elegido por un niño para renacer. El renacimiento no era ‘automático’, aún para los más honorables.

Los paganos europeos también se purifican en vida con el fuego

ukrainepagans

Podréis decir que no hay evidencia que apoye la creencia en la reencarnación. También podréis afirmar que no existe tal cosa. De acuerdo, pero, de la forma en que yo lo veo, estaríamos mucho mejor si viviésemos en sociedades en las que la gente cree en la reencarnación; mucho mejor que ahora, en sociedades en las que la gente cree ya en un “paraíso celestial” de ficción (judeocristianos), ya en nada (ateos). No importa si es real o no; lo que importa es que la gente que tiene la creencia de que renacerá aquí en la Tierra, dentro de la misma sociedad, ¡hará todo lo que pueda para asegurar la salud y la felicidad de su descendencia!

¿Pescaríais todos los peces del océano, mataríais a todos los animales del bosque, talaríais todos los árboles o extraeríais todo el petróleo de la tierra para usarlo todo en el transcurso de tu vida si creyerais que vais a renacer en la Tierra? ¿No dejaríais nada para cuando reencarnéis? Claro que no. Por el contrario, intentaríais preservar todo lo que es bueno para así crear más bondad, y traspasarla a quienes vengan después de vosotros -a vosotros mismos en vuestras vidas futuras.

En verdad no me preocupa si renaceré o no, o si la reencarnación es real o no, pero soy capaz de ver el valor que un sistema de creencias de esta clase tiene para mi especie, y comprendo que sólo un sistema de creencias tal puede asegurar la supervivencia de lo bueno y lo justo. Sólo tal sistema de creencias permitirá el mejoramiento de nuestra especie. No importa lo que pienses, digas o sientas; todas las posibles alternativas son peores en todo aspecto, porque, nos guste o no, el hombre es una criatura egoísta. Y en vez de intentar reprimir el ego del hombre, deberíamos usarlo para cultivar sociedades magnas.

¡Salve WôðanaR!

El fuego purificador del Sol:

FUENTE: https://hermandadpagana.wordpress.com/2014/06/01/metempsicosis/

La Tierra Media

La religión europea nos ha sido interpretada por los judeocristianos, y su visión de lo que es nuestra tradición se ha esparcido a lo largo del mundo académico.

Nuestra mitología ha sido reducida a una graciosa curiosidad, un primitivo cuento de hadas, una disparatada interpretación de la realidad. En verdad no es más que eso… ni siquiera cuenta como una religión; es sólo mitología.

Nuestro mundo era visto como un árbol, y si este árbol llegaba a caerse, el cielo se vendría abajo. Y por supuesto, cuando los gloriosos y heroicos sacerdotes de la cristiandad talaron el Irminsûl en Alemania, los paganos, al ver que el cielo no se movió de su sitio, quedaron convencidos de que todo esto era absurdo. Jaja, ¿cómo pudieron ser tan ignorantes y estúpidos?

Nuestros dioses son como personajes de caricatura; surcando los cielos montados en caballos de ocho patas y carros tirados por gatos o cabras. Freyja es la diosa del amor. Óðinn, el de la guerra y la poesía. Þórr el dios del trueno. Et cetera. Todos ellos son solamente seres unidimensionales, tan triviales que hasta el personaje promedio de Dungeons & Dragons parecería inmensamente complejo a su lado.

Así que no hay necesidad de profundizar en ello… No son más que incoherencias. Claro, es entretenido, pero eso es todo. Debemos progresar hacia las religiones monoteístas, que son más avanzadas. Así es: la evolución se ha encargado de que dejemos a un lado las primitivas religiones politeístas para dar paso a las religiones más avanzadas. Religiones con un código moral. Porque, ciertamente, no existe la moral en las religiones primitivas.

Como habréis podido deducir, lo anterior es justamente cómo nuestra sociedad nos presenta la cosmovisión y la religión de nuestros ancestros. Son puros disparates que se han ido para siempre, y gracias a Dios… Jamás volveremos a todo eso más de lo que volveremos a creer que la tierra es plana.

Tan sólo que… nuestros antepasados nunca creyeron que el mundo era plano. Esto es un mito moderno. Es sabido que tenían muy claro que el mundo es esférico. Todos los lingüistas concuerdan en esto, y también hay bastante evidencia arqueológica que lo apoya. Como estas estatuas: ¿Habrían representado el mundo como una esfera de haber creído que era plano? ¿Habrían usado alguna vez la palabra “esfera” para referirse a él de haber pensado que era plano? (Buscad “Atlas carrying the World on his shoulders” en Google [“Atlas cargando al mundo sobre sus hombros”] para más imágenes como la de abajo, y podréis notar que esas representaciones de Atlas hechas en la antigüedad también lo muestran cargando una esfera.)

Atlas Farnesio

Pues no, no creían que el mundo era plano, y cuando os deis cuenta de ello entenderéis también que todas las otras cosas que se nos dice sobre nuestra mitología y nuestros ancestros son falsas.

Partamos por el árbol del mundo de Escandinavia, representado como un árbol que crece en un disco plano (después de todo, ellos pensaban que la Tierra era plana ¿no?…), cuyas raíces se extienden hasta Hel y su copa alcanza el cielo, donde habitan los dioses. Su tronco se encuentra en el mundo de los vivos, la Tierra Media… así que tenemos un mundo para los muertos, uno para los vivos y otro para los dioses.

Lo que yo veo como el problema principal en esto es la separación que hacen entre el hombre y lo divino: el hombre reside en la Tierra y los dioses en el cielo, y sólo a veces los dioses caminan entre nosotros, pobres mortales, aquí en la Tierra. Lo siento mucho, pero eso no es paganismo; es la cosmovisión judeocristiana. En el paganismo el hombre, imitando a la deidad, se vuelve una deidad él mismo en la tierra. Pasa por un proceso de iniciación, mejora, madura, cambia en alguien superior. Se aplica a lo que es divino y de esta forma ¡él mismo se vuelve un dios! Lo divino siempre está presente; en su interior y a su alrededor, alterando el curso de las cosas. Así que el hombre y los dioses viven uno junto al otro, en el mismo mundo. Todos viven en Ásgarðr (“el jardín de los espíritus”), la copa del árbol de la vida.

Entonces, ¿qué es exactamente Miðgarðr (“la Tierra Media”)? Se ubica justo entre el mundo de la vida (Ásgarðr) y el de la muerte (Hel). Pero ¿qué es? ¿El nacimiento? ¿La muerte? ¿una suerte de mundo de no-muertos? La verdad es que sí…

La Tierra Media es el túmulo mortuorio; un lugar cercado, en que moran los cuerpos de los muertos honorables. Estos muertos honorables no están muertos para siempre; sólo están esperando renacer. Es por esto que no están en Hel (“oculto”), el lugar de la sombra, sino en la Tierra Media, un mundo a medio camino entre la vida y la muerte. Un lugar en el que estás muerto, pero esperando nacer de nuevo.

Ejemplo de lo que es la Tierra Media (Túmulo)

Ergo: sólo está realmente muerto lo que no es honorable y digno de ser recordado.

La idea es que al momento de mi muerte, mi sombra (esto es, todo lo malo que haya hecho alguna vez) será arrojada dentro de Hel, y ahí permanecerá para siempre (es decir, olvidada). No la necesitamos. Sólo queremos recordar lo bueno que hice. Lo único que queremos llevar con nosotros al futuro es el recuerdo de mis acciones honorables. ¿Para qué querrían las generaciones futuras cultivar mis aspectos malos o mis errores? ¡No es así como se volverán dioses! Esto sólo podrán lograrlo cultivando los aspectos buenos: lo justo, lo fuerte, lo hermoso, lo valiente, etc. Es únicamente a través del recuerdo de lo bueno que hicieron los muertos que podrán volverse mejores. No vaguéis entre las sombras; sólo conseguirás oscurecer tu mente.

Nosotros, damas y caballeros, vivimos en Ásgarðr, codo a codo con los dioses y diosas. Si no sois capaces de verlos se debe únicamente a que una sombra os nubla la vista, un velo de falsedad cubre vuestros ojos, o a que un coro judeocristiano os inocula mentiras a gritos en los oídos, evitando así que escuchéis la canción divina. Es aquí donde está lo divino: en el aire, en los árboles, en el agua, en la tierra y las rocas, y, por sobre todo, ¡en vosotros mismos! En vosotros reposa el potencial para convertiros en dioses o diosas. Tan sólo debéis estiraros y coged todo lo que es bueno, y asiros a ello hasta vuestro último estertor. Aferraos a ello y jamás lo soltéis, sin importar la fuerza con la que la sombra intente jalar y arrebatároslo. ¡Volveos uno con lo divino; volveos divinos vosotros mismos! ¡Aseguraos de que vosotros y lo bueno os volváis inseparables! Al hacerlo, no habrá nada que puedan hacer para haceros algún daño:

Hâvamâl, estrofa 76

Deyr fê

deyja frændr,

deyr sjâlfr it sama;

ek veit einn,

at aldregi deyr:

hveim er sêr gôðan getr.”

(Muere el ganado,

Mueren los amigos,

De la misma forma morís vos;

Pero se de algo que jamás muere:

Una reputación honorable)

No hay muerte que alcance a los honorables. Viven para siempre: vuelven a la vida desde la Tierra Media, el mundo entre el de la vida y el de la muerte, cuando los niños los eligen para renacer –convirtiéndose estos últimos en aquéllos.

La religión europea es un sistema para cultivar lo bueno que hay en el hombre, la vida y las acciones honorables –con el objetivo de transformar a la sociedad en un “paraíso terrenal” (¡pues qué tenemos sino la Tierra!), y a los mejores hombres y mujeres en dioses y diosas. Es, por decirlo de alguna forma, un medio para transmutar al plomo en oro, en un sentido espiritual.

La religión europea es una celebración de la vida en la Tierra, contrastando diametralmente con el culto a la muerte del judeocristianismo, que se dedica a diseminar nada más que desprecio por la vida en la Tierra, abogando por un supuesto “paraíso” ficticio, en el que seguramente los judeocristianos no tendrán que volver a hacer nunca más nada que suponga alguna dificultad (o que signifique honor…). El judeocristianismo no es más que el cultivo de la pereza, el hedonismo y la cobardía.

***

Yo soy pagano, por lo tanto camino por los senderos menos transitados, por entre la espesa vegetación de una vasta selva. A veces camino en la oscuridad, sin saber hacia donde me arrastra el destino. A veces lo hago bajo una lluvia gélida, debiendo luchar para mantenerme con vida. Suelo tropezar con vetustas raíces, y grietas que yacen ocultas en el suelo. Caigo sobre rocas afiladas y troncos de árboles caídos, en torrentes congelados y cuesta abajo por escarpados riscos. Mas, cada vez que lo hago, sonrío y me enorgullezco de mis cortes y magulladuras, para luego levantarme y seguir mi camino. La vida es buena. Y no es buena incluso en la adversidad, sino que particularmente en la adversidad, por cuanto nos presenta una oportunidad de probarnos a nosotros mismos; ¡una oportunidad de obtener honor!

Lo que hará que seáis recordados por vuestros descendientes, y los hará admirarte y volverse mejores por tu causa, es tu honor.

¡Salve, oh Dioses! ¡Salud y regocijo!

FUENTE: https://hermandadpagana.wordpress.com/2014/03/15/la-tierra-media/

Lo que una vez fue

El hombre europeo era mejor antes; más fuerte, sano, inteligente, inventivo, valiente, también más honesto y más honorable. De hecho, cuanto más atrás en el tiempo vayas, mejores eran nuestros antepasados.

Te podrías preguntar: ¿entonces, por qué vivían en cuevas, llevaban harapos y nunca se lavaban?. Bueno, entiendo tu preocupación, pero lo que te han contado sobre nuestros antepasados simplemente no es verdad. Ellos jamás vivieron en cuevas; sólo usaban las cuevas para ciertas ceremonias religiosas. Tampoco vestían con harapos; las pocas ropas de la Edad de Piedra que conocemos estaban bastante elaboradas y bien hechas. Ni eran sucios; ¿por qué demonios iban a serlo, cuando ni siquiera lo son la mayoría de los animales?. Incluso los perros se lavan por sí mismos. ¿Por qué no iban a hacerlo también nuestros antepasados humanos?.

Ropas europeas de hace más de 5.000 años

Así pues, ¿por qué tenemos esta visión tan horriblemente negativa de nuestros propios y superiores antepasados?. Hay por supuesto una respuesta muy sencilla para eso; el cristianismo. Podría decir mucho más sobre eso, y ya lo he hecho, pero en vez de eso volveré rápidamente a algo más interesante; ¿cómo podemos recuperar la grandeza?.

Ya ves, no hay ningún “pecado original” excepto el de mezclar las especies, y ninguna “salvación” salvo aquella que podemos asegurarnos para nosotros mismos, usando nuestro propio poder mental, en la vida y aquí sobre el planeta Tierra. No hay nada por lo que pedir perdón, sólo algo que arreglar. No hay nada por lo que rezar, o a lo que rezarle por bien de eso, sólo algo por hacer.

Lo primero de todo que tienes que comprender realmente es que no hay nada mejor que la vida en la Tierra: no hay cielo, ni un éxtasis de plenitudo en el más allá, ni descanso eterno ni nada por el estilo. No hay ninguna otra inmortalidad que aquella que te aseguras para tí mismo al vivir honorablemente, reproduciéndote y renaciendo en tu propia estirpe. No hay ninguna otra felicidad que aquella que te aseguras para tus hijos y para sus hijos; renacerás en tu estirpe, así que cualquier felicidad que crees aquí en la Tierra te beneficiará a largo plazo.

La segunda cosa que realmente necesitas comprender es que aunque la vida es lo mejor que tenemos, no hay necesidad de temerle a la muerte; lo mejor de ti renacerá dentro de tu estirpe, cuando vuelvas a la vida como uno de tus propios descendientes. Todos tus errores serán olvidados. Sólo lo bueno regresa, porque sólo lo bueno será recordado y devuelto a la vida.

La buena vida no trata sobre la riqueza, el lujo, el placer, la risa, el gozo y el relax. Cualquier dolor que debas soportar en la vida es solamente bueno, porque te hace más fuerte y te permite expresar y mantener tu fuerza – y si sufres la muerte debido a éste, probablemente moriste con honor y volverás a la vida de todos modos. Cualquier “mal” en tu vida es solamente un bien, porque te hacer mejor y te permite expresar y mantener tu bondad – y si sufres la muerte por causa de él probablemente moriste con honor y volverás a la vida de todos modos. La desarmonía se encuentra solamente ahí para recordarte la necesidad de armonía, y para asegurarse de que estés preparado para restaurarla cuando se la necesite, o mueras intentándolo. La buena vida es aquella que te permite expresar y mantener todas tus cualidades, e inspirar a aquellos que te rodean a hacer lo mismo. La buena vida es aquella que asciende en espiral hacia la grandeza y la fuerza, atravesando ventiscas de adversidad; ¡hacia el honor!. La muerte no es el final; la muerte es solo la suma de la vida – todas tus acciones honorables sumadas y enviadas hacia la siguiente vida. Tú mueres, pero tu honor puede vivir para siempre, y también alimentará la grandeza en todos los que te rodean.

La tercera cosa que necesitas comprender en realidad es que la vida es eterna. Eres parte de un mundo siempre cambiante sin principio ni final. No hay “creación” ni “día del juicio”, sólo una existencia dinámica en la eternidad, y justo al igual que las estaciones cambian en la naturaleza, así lo hace el hombre en las etapas de su existencia. El invierno es como el renacer, la primavera el nacimiento, el verano la vida, y el otoño la muerte. La noche es como el renacimiento, la mañana es el nacimiento, el día la vida, y la noche la muerte. El eclipse lunar es como el renacimiento, la luna nueva el nacimiento, la luna llena la vida, y la luna menguante la muerte. Todo gira en círculos. Como es en la naturaleza, así es en el hombre. Así en el cielo como en la Tierra.

Así pues, ¿por qué tenemos esta visión tan horriblemente negativa de nuestros propios y superiores antepasados?. Hay por supuesto una respuesta muy sencilla para eso; el cristianismo. Podría decir mucho más sobre eso, y ya lo he hecho, pero en vez de eso volveré rápidamente a algo más interesante; ¿cómo podemos recuperar la grandeza?.

Ya ves, no hay ningún “pecado original” excepto el de mezclar las especies, y ninguna “salvación” salvo aquella que podemos asegurarnos para nosotros mismos, usando nuestro propio poder mental, en la vida y aquí sobre el planeta Tierra. No hay nada por lo que pedir perdón, sólo algo que arreglar. No hay nada por lo que rezar, o a lo que rezarle por bien de eso, sólo algo por hacer.

Lo primero de todo que tienes que comprender realmente es que no hay nada mejor que la vida en la Tierra: no hay cielo, ni un éxtasis de plenitudo en el más allá, ni descanso eterno ni nada por el estilo. No hay ninguna otra inmortalidad que aquella que te aseguras para tí mismo al vivir honorablemente, reproduciéndote y renaciendo en tu propia estirpe. No hay ninguna otra felicidad que aquella que te aseguras para tus hijos y para sus hijos; renacerás en tu estirpe, así que cualquier felicidad que crees aquí en la Tierra te beneficiará a largo plazo.

La segunda cosa que realmente necesitas comprender es que aunque la vida es lo mejor que tenemos, no hay necesidad de temerle a la muerte; lo mejor de ti renacerá dentro de tu estirpe, cuando vuelvas a la vida como uno de tus propios descendientes. Todos tus errores serán olvidados. Sólo lo bueno regresa, porque sólo lo bueno será recordado y devuelto a la vida.

La buena vida no trata sobre la riqueza, el lujo, el placer, la risa, el gozo y el relax. Cualquier dolor que debas soportar en la vida es solamente bueno, porque te hace más fuerte y te permite expresar y mantener tu fuerza – y si sufres la muerte debido a éste, probablemente moriste con honor y volverás a la vida de todos modos. Cualquier “mal” en tu vida es solamente un bien, porque te hacer mejor y te permite expresar y mantener tu bondad – y si sufres la muerte por causa de él probablemente moriste con honor y volverás a la vida de todos modos. La desarmonía se encuentra solamente ahí para recordarte la necesidad de armonía, y para asegurarse de que estés preparado para restaurarla cuando se la necesite, o mueras intentándolo. La buena vida es aquella que te permite expresar y mantener todas tus cualidades, e inspirar a aquellos que te rodean a hacer lo mismo. La buena vida es aquella que asciende en espiral hacia la grandeza y la fuerza, atravesando ventiscas de adversidad; ¡hacia el honor!. La muerte no es el final; la muerte es solo la suma de la vida – todas tus acciones honorables sumadas y enviadas hacia la siguiente vida. Tú mueres, pero tu honor puede vivir para siempre, y también alimentará la grandeza en todos los que te rodean.

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Petroglifos Escandinavos

Haz lo mejor con lo que tengas y sobre lo que puedas hacer algo. No te preocupes por lo inevitable. Disfruta de la armonía del universo, y también de la lucha contra toda la desarmonía. Vive por una vida futura en la Tierra, y no por “Paraísos” ficticios en el Cielo. Vive para hacer a tu estirpe fuerte y honorable, inteligente e inventiva, valiente y honesta, y aún más honorable. Líbrate del yugo extranjero llamado “cristianismo”.

bisons-in-altiira-cave
Arte Europeo de más de 40.000 años de antigüedad

FUENTE: https://hermandadpagana.wordpress.com/2014/06/16/lo-que-una-vez-fue/

Hamingja

“El ganado muere,
Los amigos mueren,
De la misma forma mueres tú también;
Pero sé de algo que nunca muere:
Una reputación honorable.”
(Hâvamâl, estrofa 76)

Hasta donde sé, el término hamingja tiene como principal siginificado “suerte”, pero en Noruego Antiguo quiere decir antes que todo vardøger o fylgja (“seguidor” en el sentido de “espíritu guardián”). Un vardøger es el “doble” de una persona, y lo precede donde quiera que vaya. Este espíritu es visto con frecuencia en un lugar mucho antes de que la verdadera persona llegue a ese lugar. Por otro lado, la traducción literal y el significado original de la palabra hamingja es “el que camina en hamr”. Hamr es la figura, la forma de la persona.

Entonces, ¿quién es el que camina en figuras y formas? Y ¿de qué figuras y formas estamos hablando? Los mitos nos hablan de dioses que podían adoptar diferentes figuras y transformarse; aves, serpientes, insectos, toros, lobos, etcetera. Así que podemos decir que ellos también “caminaban en formas”.

Antes incluso que lo anterior, ¿qué  quién camina en formas? Obviamente son nuestros espíritus. Tú naces en una forma, vives (caminas) con esta forma, y luego mueres. Entonces vuelves a nacer con una forma distinta, y vives (caminas) nuevamente y vuelves a morir. Y así continúa todo, muy probablemente por toda la eternidad. Así que podemos decir que nuestros espíritus son entes inmortales que sólo cambian de forma de vez en cuando;¡Somos nosotros quienes caminamos en formas! Nosotros somos los dioses, y ellos, a su vez, son nosotros, tal como creían los antiguos filósofos griegos; podemos llegar a caminar en cualquier tipo de forma. Desde las criaturas más bajas (bichos, gusanos) a las más elevadas (dioses), y cualquier criatura entre ellas. Si existe físicamente y está vivo, es un recipiente para alguna clase de espíritu.

Mas aún quedan preguntas por plantearnos; ¿qué es, entonces, un “espíritu”? Se decía que las deidades y los espíritus también tomaban la forma de árboles y otras formas de vida vegetales, y, como se explica aquí, toda forma vida es causada por la luz. Por lo tanto, sería correcto que llamásemos a nuestros dioses y espíritus simplemente “luz”. ¿O quizás “elfos de luz” sería mejor? ¡Luz blanca! Entonces, tu verdadero yo es luz blanca que camina en formas.

Así todo, nuestros muy nobles y altamente inteligentes ancestros afirmaban que podías aumentar esta luz por ti mismo. Podías nutrirla, estimularla ¡y hacerla aún más grande! ¡Tal como se puede hacer con un rumor! Tal como con tu Honor! Hablando en un plano espiritual tu Honor también iluminará el mundo para los demás; los inspirará, fortalecerá su determinación y sus decisiones, los consolará cuando tengan problemas, y los ayudará a encontrar el camino a través de la oscuridad del mundo. Sabemos que esto es cierto. Aún hoy seguimos creciendo gracias a la luz que crearon nuestros héroes y heroínas que hace tiempo dejaron este mundo: Marco Aurelio, Tore Hund, Michael Wittmann, Decébalo, Vercingétorix, Arminio, y muchos otros. Su luz sigue aquí; brillando, sirviéndonos de abrigo e iluminando. Ellos siguen aquí, con nosotros, dentro de nosotros, nutriendo nuestro espíritu y alimentándonos metafísicamente.

Entonces, el hamingja no es solamente la suerte que tienes en la vida, sino que eres tú y la suma de todos tus logros honorables, y también aquellos logros honorables de tus ancestros por los que has sido iluminado espiritualmente. Puedes dejar que se marchite y finalmente muera, llevando una vida vergonzosa, al estilo moderno, con lo que sólo lograrás destruirlo en vez de traerle luz, o ¡puedes hacer lo que tus antepasados y luchar por una vida de Gloria y Honor! ¡Una vida de Fama Inmortal! Sé la luz espiritual que alimentará a tu descendencia en el futuro, o deja de serlo al morir.

FUENTE: https://hermandadpagana.wordpress.com/2013/06/15/hamingja/

¿Por qué la Religión Europea?

La religión europea nativa, sus tradiciones, costumbres, cultura y cosmovisión, es conocida con matices ligeramente diferentes por toda la Europa antigua. Esta religión pagana es la religión de nuestra sangre y suelo, y así como la mente no puede ser separada del cuerpo, esta religión no puede ser separada de nosotros; sin ella dejaremos de existir. Sin ella moriremos tal y como lo hacemos en nuestros días porque no la practicamos. Con la reintroducción de la religión europea comenzaremos a vivir como lo hacíamos antes, en armonía con nosotros mismos y con nuestro entorno, y seremos capaces de cultivar nuestras peculiaridades raciales, conocidas por haber alumbrado la filosofía, las matemáticas, la arquitectura, música bella, las esculturas, pinturas, poesía, medicina, astronomía y toda clase de tecnología.

Ceremonia religiosa europea.

La religión europea no promueve ningún “Paraíso” extraterrenal y ficticio como objetivo final de todo hombre individual, sino, en vez de eso, la vida eterna en la tierra de los antepasados, y la inmortalidad por medio del Honor. No hay desprecio por la Tierra, ni una descripción de la Tierra como algo que tengas que “soportar” o “tolerar” hasta que puedas mudarte a algún lugar mejor. La religión europea promueve la Tierra y la vida en la Tierra como algo buenovalioso y significativo, y considera la vida Honorable como el mayor ideal. La vida se vive teniendo en mente la mejora de todo , la preservación de lo bueno y la promoción del Honor: el Pagano Honorable europeo vive su vida sabiendo – o si lo prefieres creyendo – que él mismo renacerá por medio de sus propios hijos o nietos después de haber muerto, así que procurará hacer que su vida sea tan buena como sea posible para aquellos que vendrán después que él. No agotará los recursos ni cortará bosques enteros para beneficiarse, porque sabe que él mismo los necesitará en su vida siguiente. Todo lo que haga bien en esta vida será su propio beneficio en su siguiente vida, y él sólo renacerá si vive y muere con Honor.

La Religión Europea no es sólo nuestra religión; ¡es la quintaesencia del hombre europeo!. ¡La mente y el espíritu de Europa!. Sin la Religión Europea, el hombre europeo es como una computadora sin software (p.ej. un ateo), o con un software que no es compatible o sólo lo es parcialmente con el hardware (p.ej. budista) o incluso con un software malicioso (como un virus) que trabaja para destruir todo por dentro (p.ej. un cristiano o musulmán). No funciona adecuadamente, si acaso lo hace, y se colgará. Reinícialo si quieres, cada vez que se cuelgue, pero estate preparado para que se cuelgue de nuevo y que siga haciéndolo hasta que elimines todos los virus e instales el software adecuado. Puedes hacerlo. Todo lo que necesitas está aquí, en los post de este blog.

FUENTE: https://hermandadpagana.wordpress.com/2014/06/09/por-que-la-religion-europea/.